Gemma Rubís: “La personalización genera adherencia y confianza; la mujer siente que la escuchas a ella, no que le vendes el producto del mes”
La perimenopausia y la menopausia siguen siendo etapas marcadas por la desinformación, la normalización del malestar y una falta de respuestas claras en el sistema sanitario. En este contexto, la farmacia comunitaria se consolida como un punto de acceso cercano, donde muchas mujeres buscan orientación ante síntomas que no siempre saben identificar ni cómo abordar.
Más allá de la dispensación, el equipo farmacéutico tiene la oportunidad de desempeñar un papel clave en la escucha, la educación sanitaria y el acompañamiento, ayudando a traducir lo que ocurre en el cuerpo y ofreciendo un primer abordaje riguroso y accesible. Para profundizar en este rol y en cómo integrarlo de forma práctica en el día a día de la farmacia, contamos con la visión de Gemma Rubís, farmacéutica especializada en la salud integral de la mujer.
¿Cómo definirías el papel actual de la farmacia en el acompañamiento de la mujer en perimenopausia y menopausia?
Bajo mi punto de vista, tenemos mucho que aportar a la sociedad, pues las mujeres no encuentran respuesta a sus malestares, a los cambios que sufren en esta etapa, sigue habiendo mucho desconocimiento general de los cambios hormonales, físicos y emocionales… y no olvidemos que somos el punto de salud más accesible. Nuestro papel es ser traductores de lo que le ocurre a su cuerpo. No solo dispensamos; educamos para que la mujer pase de sufrir la menopausia a gestionarla con autonomía.
¿Qué necesidades no cubiertas detectas en las mujeres que acuden a farmacia en esta etapa?
Principalmente el escuchar los problemas diarios y reales que enfrentan, ayudarlas a entender qué está sucediendo y explicar de una manera sencilla y llana cada uno de los síntomas y procesos a los que se enfrentan con tanta angustia y desinformación.
¿Qué errores o mitos sigues viendo con más frecuencia en torno a la menopausia?
Muchas mujeres siguen enfrentándose a la desinformación, a la incomprensión, a la falta de actualización de algunos profesionales que no saben abordar la menopausia como un periodo de transición, y van poniendo parches en vez de realizar una actuación integrativa que ayude de verdad a las mujeres,
El mayor es pensar que "hay que aguantarse". Otro muy común es el miedo irracional a la Terapia Hormonal Sustitutiva (THS) por estudios antiguos ya desmentidos, o creer que los suplementos naturales son inocuos y se pueden tomar sin consejo profesional.
¿Qué señales o síntomas deberían alertar a la farmacia de que una mujer puede estar en perimenopausia?
Más allá del ciclo irregular, debemos estar atentos a:
- Cambios bruscos de humor o irritabilidad sin causa aparente.
- Insomnio de mantenimiento (se despiertan a las 3-4 am).
- Aumento de grasa abdominal a pesar de comer igual.
¿Cómo puede el equipo de farmacia hacer un primer abordaje sin invadir el ámbito médico?
Nos centramos en un protocolo de preguntas en el mostrador centrado en el alivio de síntomas y educación sanitaria. Nosotros no diagnosticamos patologías, pero sí identificamos desequilibrios y eso nos permite poder recomendar cambios en el estilo de vida y complementos alimenticios, siempre reforzando que nuestra labor es complementaria a la del ginecólogo.
¿Qué tipo de preguntas clave recomendarías hacer en el mostrador para orientar bien el consejo?
¿Cómo te sientes hoy respecto a hace seis meses?
¿Cómo duermes? ¿sientes que descansas?
¿Has notado algún cambio en tu ciclo o en tu energía diaria?
¿Cuáles son los síntomas más frecuentes que llegan a farmacia y cuáles son los más infradiagnosticados?
Los cambios de humor, el insomnio y los calores repentinos son los que más frecuentemente consultan y los que muchas veces.
¿Cómo abordarías síntomas como sofocos, alteraciones del sueño o cambios de ánimo desde un enfoque integrativo?
No se trata de dispensar como un autómata, sino de averiguar los diferentes síntomas, el estilo de vida, y personalizar el consejo.
Para mí es importante escoger el suplemento más adecuado y ofrecer consejo nutricional, consejos sobre la higiene del sueño y sobre el ejercicio físico, porque la estrategia completa es lo que va a marcar la diferencia en estas mujeres.
Por ejemplo, todos sabemos que para los sofocos la cimicifuga funciona muy bien, pero no es lo único, podemos explicar cómo con la alimentación podemos ayudar a mejorar esos síntomas también: priorizar alimentos ricos en fitoestrógenos (soja, semillas de lino, legumbres) para equilibrar hormonas, consumir grasas saludables como Omega-3 (pescado azul, nueces) y aumentar verduras de hoja verde.
¿Qué papel tienen la alimentación y el estilo de vida en el manejo de los síntomas?
A mi entender son los cimientos de la salud. Sin entrenamiento de fuerza y una dieta equilibrada y antiinflamatoria rica en fibra y proteína, cualquier suplemento se queda corto.
¿Qué suplementos cuentan con mayor evidencia científica actualmente en menopausia?
- Cimicífuga racemosa: Muy avalada para síntomas vasomotores.
- Magnesio (bisglicinato): Fundamental para el sistema nervioso y descanso.
- Omega-3 (EPA/DHA): Para la inflamación y salud cardiovascular.
¿Cómo diferenciar entre suplementos útiles y tendencias sin respaldo?
Mirando el estandarizado de los activos y las patentes.
Si un producto no informa del porcentaje de ingrediente activo que tiene, es marketing. Desde la farmacia debemos exigir estudios clínicos propios del producto, no solo del ingrediente.
¿Qué combinaciones de activos consideras más eficaces según el perfil de la mujer?
Por ejemplo, el magnesio bisglicinato y la vitamina B6 deberían ir juntos, también las vitaminas K2 y D3 junto al Omega-3.
¿Qué precauciones debe tener la farmacia al recomendar suplementación?
Lo más importante es tener conocimiento de antecedentes oncológicos hormonodependientes, conocer la calidad del extracto y algo fundamental tener claro que lo natural no significa que sea seguro.
¿Hay interacciones relevantes con medicamentos que deban tenerse en cuenta?
El hipérico porque es inductor enzimático, la soja con la levotiroxina.
¿Cómo adaptarías la recomendación según edad, síntomas o antecedentes?
La menopausia no es una enfermedad, es un proceso dinámico.
No es lo mismo una perimenopausia (donde aún hay picos de estrógenos y suele haber más irritabilidad) que una postmenopausia instaurada (donde prima la sequedad y el riesgo óseo).
Las soluciones estándar suelen fallar porque se quedan cortas o sobran activos.
Sin duda, la personalización genera adherencia y confianza; la mujer siente que la escuchas a ella, no que le vendes el producto del mes.
¿Qué importancia tiene el enfoque personalizado frente a soluciones estándar?
Con un protocolo bien estructurado que nos brinda la información que necesitamos para un consejo adecuado.
¿Qué perfil de mujer requiere derivación médica directa?
En casos como menopausia precoz, cuando no logramos controlar los síntomas, ante síntomas de depresión mayor…
¿Qué oportunidades ves para posicionar la farmacia como referente en salud de la mujer?
La oportunidad es gigante. El sistema público está saturado y muchas mujeres no encuentran respuestas. Si desde la farmacia ofrecemos un consejo riguroso, convertimos en el lugar de referencia para toda la familia.
¿Qué formación consideras clave para el equipo farmacéutico en este ámbito?
Hay 3 pilares básicos en nuestra formación
- Fisiología hormonal: Entender qué hacen el estradiol y la progesterona.
- Nutrición funcional: Saber qué alimentos son pro/antiinflamatorios.
- Comunicación y empatía: Aprender a preguntar sobre temas íntimos (salud sexual) con naturalidad y respeto.
¿Cómo integrar este servicio dentro de la operativa diaria de la farmacia?
Nosotros empezamos con la formación y un protocolo básico en el mostrador, ofrecer charlas también es una buena estrategia para dar a conocer nuestro servicio.
¿Qué avances recientes (científicos o terapéuticos) están cambiando el abordaje de la menopausia?
La desmitificación, por fin, de que la terapia hormonal sustitutiva es mala es un factor importante para que las mujeres dejen de tener miedo y busquen la solución más adecuada para ellas.
Otros avances importantes son en cuanto al estudio del eje intestino-cerebro y la implicación de la microbiota en el metabolismo de los estrógenos (estroboloma).
¿Qué papel crees que tendrá la salud integrativa en los próximos años?
Para mí es la base de un buen consejo y si trabajamos en pro del consejo farmacéutico, indiscutiblemente nuestro futuro pasa por la formación y la actualización en este sentido. La salud integrativa busca optimizar la salud global: ejercicio, gestión del estrés. Todo suma.
¿Qué le dirías a una mujer que empieza a notar cambios y no sabe si está en perimenopausia?
Le diría: "No estás perdiendo tu esencia, tu cuerpo simplemente está haciendo una actualización de software. Es el momento de escucharte más que nunca y de priorizarte. Aquí en la farmacia vamos a estar de tu mano para que esta transición sea un camino de bienestar y no de resignación”.