Loreto Ramos: "Los farmacéuticos no solo dispensamos, también aprendemos a entender lo que realmente necesita cada persona"

Loreto Ramos: "Los farmacéuticos no solo dispensamos, también aprendemos a entender lo que realmente necesita cada persona"

Algunas anécdotas de farmacia reflejan situaciones cotidianas que se repiten constantemente: nombres de medicamentos cambiados, descripciones imposibles o confusiones que acaban sacando una sonrisa. Son pequeños momentos que forman parte del día a día y que recuerdan que, más allá de dispensar medicamentos, la labor del farmacéutico también consiste en entender qué necesita realmente cada persona.

Loreto Ramos

Loreto Ramos

Farmacéutica comunitaria. 

Soy Loreto, farmacéutica.

Teva me ha invitado a contar alguna anécdota y, pensándolo bien, me he dado cuenta de que las mejores son las del día a día. En la farmacia nos reímos mucho y lo pasamos muy bien con la gente.

Hay una situación que se repite muchísimo cuando voy a dispensar un medicamento. Me dicen: «No me des el genético, ni el transgénico, ni la marca blanca». Y claro, yo ya entiendo perfectamente a qué se refieren.

Pero lo mejor llega cuando estamos en el mostrador:

—Oye, no me acuerdo... ¿Cómo era la caja?
—Pues no sé... era cuadrada.
—Ah, genial...

Otras veces vienen buscando medicamentos y cambian completamente el nombre. Por ejemplo, piden Zyloric para el ácido úrico, pero dicen «cirulín». O la colchicina se convierte en «la cochinilla».

Y una de mis favoritas: más de una vez nos han preguntado si teníamos «locutorio». Yo, sin corregirles, les digo: «Claro que sí», y les enseño el colutorio que realmente venían a buscar.

Estas son algunas de las cosas que nos pasan cada día en la farmacia. Y, la verdad, si no fuera por estos momentos, nos aburriríamos un poco.

Al final, los farmacéuticos no solo dispensamos medicamentos; también aprendemos a entender lo que realmente necesita cada persona.

Muchísimas gracias.

 
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