Augusto González: "Dar por hecho una indicación en la farmacia, nunca es una buena idea"
Una anécdota breve, pero muy reveladora, sobre algo que en salud nunca debería darse por hecho: que todas las indicaciones no se entienden tal y como se explican.
Augusto González
Farmacéutico Comunitario en Sevilla
Desde Teva me piden que cuente una anécdota, y voy a compartir una de cuando estaba recién licenciado, con toda la teoría aún fresca.
Un día vino una persona mayor con una receta de comprimidos efervescentes para el dolor. Se los dispensé y, en principio, todo parecía correcto. O al menos eso creía.
Al día siguiente volvió al mostrador y me dijo: “¿No te habrás equivocado? Lo que me diste ayer no me lo puedo tragar”.
Me quedé pensando: esto no puede estar pasando. Y le pregunté: “¿Ha intentado tragárselo?”. Me respondió: “Pues claro, ¿y sabes la espuma que me salía por la boca?”.
En ese momento intentas mantener la compostura profesional, pero por dentro solo piensas: tierra, trágame.
Ese día aprendí algo clave: en farmacia no se puede dar nada por hecho, ni siquiera algo tan obvio como que un comprimido efervescente se disuelve en agua. Porque dispensar no es solo dar medicamentos, es asegurarse de que la persona sabe cómo utilizarlos.