Pablo García: “Mucha gente confía mucho, muchísimo, en su farmacéutico de confianza y en la profesión en general”

Pablo García: “Mucha gente confía mucho, muchísimo, en su farmacéutico de confianza y en la profesión en general”

Pablo García aterrizó en la farmacia por recomendación de un amigo y la profesión le enamoró. De los 22 años que lleva en el sector, 17 se los ha dedicado a la farmacia comunitaria para acabar dando el salto a la industria en estos últimos cinco años. Su pasión también le hizo traspasar los consejos del mostrador al mundo online y paralelamente a su desempeño profesional, también creó un blog para desmentir bulos sobre salud. Hablamos con él para conocerle un poco más.

Pablo García Tamajón

Pablo García Tamajón

Farmacéutico comunitario y CEO 

Cuéntanos un poco de ti. ¿Cuántos años ejerciste como farmacéutico? ¿Por qué te decidiste a ser farmacéutico?

Siempre digo que soy farmacéutico de pura casualidad… Al terminar el COU, ni siquiera sabía que existía la licenciatura de Farmacia. Me decidí porque un amigo que ya estaba estudiando Farmacia, me contó de que se trataba y me convenció. Y empecé en el año 1994 en la Facultad de Farmacia de Granada, ¡hace casi 30 años ya!

He ejercido como farmacéutico comunitario 17 de los 22 años que llevo siendo farmacéutico, únicamente he ejercido en 3 farmacias, de ahí pasé algún mes por otras dos, pero decidí hacer un cambio y pasar al otro lado: a la industria.

Háblanos un poco de tu recorrido profesional como farmacéutico. ¿En qué farmacias has trabajado? ¿Qué aprendiste durante tus años detrás del mostrador?

He estado únicamente en tres farmacias, aunque casi el 95% del tiempo lo pasé en una, en las otras dos solo estuve algún mes antes de cambiar a la industria. He de decir que es una de las partes que más me gusta del ejercicio como farmacéutico porque esa capacidad de ayudar al paciente y de resolver problemas la percibes de manera inmediata.

En esos años aprendes a poner al paciente en el centro de la dispensación ya que necesitas mucho conocimiento, reciclaje de esos conocimientos, formación y empatía… Y todos esos esfuerzos, muchas veces, pasan desapercibidos para las administraciones.

Además, en esos años aprendí que hay mucha gente que confía mucho, muchísimo, en su farmacéutico de confianza y en la profesión en general, y que ese discurso de que somos el profesional sanitario más cercano y accesible es totalmente cierto y la ciudadanía así lo percibe.

“Aprendí que hay mucha gente que confía mucho, muchísimo, en su farmacéutico de confianza y en la profesión en general”

Durante tu trayectoria en la farmacia, ¿cuáles eran los servicios más importantes o los que destacarías?

El principal era la atención farmacéutica pura y dura, que además yo creo que es fundamental y el que más nos diferencia. Dar un consejo farmacéutico adecuado a todos los pacientes y usuarios que entran en la farmacia es imprescindible y nos refuerza como sanitarios y es una pieza fundamental del sistema de salud.

Además, teníamos servicio de realización de SPD, algo muy valorado también por todos esos pacientes que son muy mayores, polimedicados o que se encuentran al cargo de diferentes cuidadores.

Para relacionaros con los pacientes, ¿qué herramientas de comunicación utilizabais?

Pues como de esto hace ya bastantes años, y los sistemas de comunicación han evolucionado mucho, tengo que decirte que toda relación con los pacientes era presencial. El WhatsApp como herramienta de comunicación o las mismas redes sociales todavía no tenían tanto peso como en la actualidad.

Actualmente, eres una persona influyente en redes sociales ¿cómo fue tu salto a lo digital y cómo ha evolucionado hasta el día de hoy?

De una manera muy natural, en el día a día en el mostrador de la farmacia das multitud de consejos que al final se quedan en tu entorno, en tu barrio. Pues lo único que hice fue plasmar todos esos consejos, primero en un blog y más tarde en las redes sociales, así de sencillo.

La evolución ha sido también esa: de la época de los blogs, donde la gente leía, hasta la actual con las redes sociales donde se comunica desde la inmediatez, el video, etc… Aunque el contenido que yo ofrezco siempre ha sido básicamente el mismo: consejo farmacéutico puro y duro.

¿Cuándo detectaste la necesidad de comenzar a desmentir bulos? ¿Por qué es fundamental la educación sanitaria? 

En el contenido de medicadoo siempre ha habido una parte de desmentir bulos o ideas preconcebidas sobre una determinada enfermedad o medicamento, aunque es cierto que actualmente, y con el cambio que han supuesto las redes sociales y el ecosistema de los influencers, estos bulos se han multiplicado y llegan a millones de personas.

Muchos de estos bulos son directamente ridículos y yo los trato de una manera “cómica”, pero no dejan de ser también peligrosos porque contribuyen a debilitar nuestro concepto de la verdad. Además, muchos otros son directamente peligrosos e incluso muy, muy peligrosos. Me refiero a aquellas informaciones que incitan al mal uso de medicamentos o directamente a la recomendación de pseudoterapias para el tratamiento de enfermedades graves. Se estima que en España mueren al año 1.500 personas por el uso de estas pseudoterapias que hacen que pacientes desesperados retrasen, abandonen o ni siquiera comiencen sus tratamientos médicos.

Por todo esto es IMPRESCINDIBLE la educación sanitaria y el empoderamiento del paciente, al que yo solo le pido criterio a la hora de seguir un consejo sanitario o farmacéutico.

“Se estima que en España mueren al año 1.500 personas por el uso de estas pseudoterapias que hacen que pacientes desesperados retrasen, abandonen o ni siquiera comiencen sus tratamientos médicos”

¿Cómo imaginas la farmacia comunitaria del futuro?

Pues imagino (y deseo) una farmacia más integrada en el sistema de salud. No entiendo como no estamos mucho más aprovechados. La cantidad de problemas que podríamos solucionar desde la oficina de farmacia con el beneficio que eso conlleva para los pacientes y además solo serían necesarios pequeñísimos y sencillos cambios para que eso se notara.

Un ejemplo muy básico… ¿Cuántas personas eliminaríamos de las colas de los centros de salud si desde la farmacia se pudiera renovar la medicación crónica de un paciente, o si desde la farmacia se pudiera cambiar la forma farmacéutica de una prescripción?

Yo confío en que llegue y más pronto que tarde.

Por último, ¿qué mensaje le darías a un estudiante de farmacia que tiene toda su carrera profesional por delante?

Que lo disfrute, que es una profesión muy chula, que se sienta sanitario al 100% y que, si quiere ser un buen farmacéutico, el estudio y la formación continuada le tienen que acompañar durante toda su vida profesional.

Descubre más:

Martín y Covadonga Ramírez de Diego 

 

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