Paula y Ana García: “Hay personas de avanzada edad que viven solas y la única visita que reciben entre semana es la nuestra”

Entrevistamos a Paula y Ana García, dos hermanas farmacéuticas que trabajan en boticas situadas en la ribera de Navarra. Nos hablan sobre la farmacia rural y servicios farmacéuticos.

Paula y Ana García

Farmacéuticas en Navarra

Contadnos un poco de vosotras. ¿Cuántos años hace que ejercéis de farmacéuticas? ¿Por qué os decidisteis a ser farmacéuticas?

Paula: Soy la hermana mayor de las dos y, entonces, llevo más tiempo. 10 años. Empecé de farmacéutica rural en Soria como sustituta por una baja maternal de la titular. Repartía medicamentos puerta por puerta, algo que ahora parece de otra época, pero en Soria, los pueblos son muy pequeñitos. 

Ana: Yo llegué más tarde y llevo 7 años. Empecé con mi hermana en la farmacia que tiene ahora y luego salió la oportunidad de irme al pueblo de al lado, ya que, en Navarra, las farmacias están liberalizadas.

Nos decidimos a estudiar Farmacia porque siempre hemos estado vinculadas al sector sanitario por nuestros padres. Mi padre es médico rural y mi madre enfermera y hemos crecido rodeadas de guardias, hospitales, medicamentos… Siempre nos ha atraído mucho la labor de mejorar la vida de las personas.

 

Habladnos un poco de las farmacias donde trabajáis. ¿Cuánto hace que están abiertas? ¿Siempre han estado en la misma ubicación? ¿La denominación de las farmacias ha sido siempre la misma?

Cada una estamos en un pueblo de la ribera de Navarra de poco más de 2 mil habitantes. Nos separan 7 km, así que nos vemos todos los días. Siempre han estado en la misma ubicación, ya que ambas farmacias están en el centro del pueblo, respectivamente. Ambas tienen la iglesia y un supermercado cerca, el más grande del pueblo, que hace que cada día, cuando los pacientes van a hacer la compra, se pasen también por la farmacia.

 

En estos pueblos, donde se conoce todo el mundo, es aún más importante la discreción

 

¿Cómo es el día a día en la farmacia de pequeños municipios? ¿En qué se diferencian de las farmacias de ciudades con mayor población?

La gran diferencia es la vinculación con el paciente, ya que, al ser siempre las mismas personas, además de su historia clínica, conoces sus historias personales, habiendo una cercanía que, en farmacias de paso, no existe. A veces, vienen personas mayores que simplemente quieren contarte su día a día y confían en ti al margen de tu profesión. ¡Incluso nos enseñan fotos de sus nietos!

La confidencialidad en nuestra profesión es indispensable y, en estos pueblos, donde se conoce todo el mundo, es aún más importante la discreción.

 

¿Cuántas personas forman parte del equipo de la farmacia?

 Paula: En mi caso, tengo una persona trabajando conmigo ya que, al hacer SPD para la residencia del pueblo, necesito a alguien que me ayude.

Ana: Yo estoy sola en la farmacia. Es más pequeñita y no hago SPD.

 

Las dos somos nutricionistas y elaboramos dietas personalizadas a quien acude a nosotras 

 

¿Qué servicios ofrecéis en la farmacia? ¿Cuáles son los más importantes o los que destacaríais?

Además de farmacéuticas, las dos somos nutricionistas y elaboramos dietas personalizadas a quien acude a nosotras. También elaboramos SPD a todo aquel que creemos necesita un seguimiento farmacoterapéutico. Como hemos dicho antes, conocemos a familias completas y estamos en contacto con hijos de pacientes mayores, pero, además, hay personas de avanzada edad que viven solas y la única visita que reciben entre semana es la nuestra. En la pandemia, esto se agudizó ya que, con el confinamiento, las personas mayores tenían miedo y no salían de casa.

Al ser poblaciones pequeñas, hacemos un poquito de todo, como pruebas de colesterol, tensión, glucemia, perforamos orejas para recién nacidos y adultos, etc.

 

¿Cuál es el perfil de cliente que visita la farmacia? ¿Piden muchos servicios farmacéuticos?

El perfil es de personas de avanzada edad que vienen a por los medicamentos crónicos. Es un acontecimiento muy importante cuando nacen niños porque no es lo habitual. Los servicios que más nos demandan es que les preparemos la medicación.

 

¿Qué herramientas de comunicación usáis con el paciente? ¿Cómo os soléis comunicar con ellos?                                                                                                                                        

Dependiendo de la cercanía y de la edad de los pacientes, llamamos por teléfono o lo hacemos vía Whatsapp, sobre todo en personas jóvenes que trabajan a turnos. Por esta zona hay muchas conserveras y los horarios que tienen, a veces, son diferentes que los nuestros.

 

En la pandemia, hemos demostrado que la farmacia ha estado al pie del cañón y ha sido fundamental para el paciente

 

¿Y con los médicos? ¿Mantenéis una relación fluida?

Antes de la pandemia, nos era fácil la comunicación, pero ésta ha hecho mella en la relación, ya que, además, han recortado personal sanitario en el centro de salud. Hace 4 años, había dos médicos y una enfermera y, actualmente, contamos con un médico y una enfermera. Esto hace que el médico que está no llegue a todo y visite a los pacientes en muy poco tiempo, con los problemas que eso puede conllevar.

 

¿Cómo imagináis la farmacia comunitaria del futuro?

Paula: Creo que, en la pandemia, hemos demostrado que la farmacia ha estado al pie del cañón y ha sido fundamental para el paciente. Hemos estado en primera línea y creo que no han sabido reconocernos y darnos el lugar que desempeñábamos, ya que somos la conexión con lo más importante, la población. Cuando los centros de salud estaban cerrados y atendían únicamente por teléfono, la farmacia estaba abierta y acudían, en muchas ocasiones, con problemas bastante serios. Nos contaron sus miedos y atendimos a todas sus preguntas, incluso sin saber muchas veces las respuestas ya que, como hemos reivindicado en alguna ocasión, los medios de comunicación se enteraban de la actualidad antes que el colectivo farmacéutico.

Ana: Sí, estoy de acuerdo. En plena pandemia, además de farmacéuticos, tuvimos que ser psicólogos y volvernos locos para encontrar material. Creemos que se nos ha cuestionado injustamente por elevar los precios cuando los productos estaban sufriendo una gran inflación por la escasez.

 

Por último, ¿qué mensaje le daríais a un estudiante de farmacia que tiene toda su carrera profesional por delante?

Deben comprender y no perder de vista que Farmacia es una carrera completamente vocacional, aunque es verdad que hay infinidad de salidas profesionales. Con la pandemia, se ha comprobado que nunca más se debe recortar recursos en investigación y sanidad. La vacuna, en la que, entre otros, han participado farmacéuticos, ha hecho que poco a poco sigamos nuestra vida.

 

Descubre más:

Servicios farmacéuticos: Ana y Paula García 

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