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Depresión: Consejos para hacerle frente | TEVA

La depresión es una enfermedad que afecta de forma grave en el día a día. Descubre una serie de consejos para combatir la depresión.

La depresión es uno de los principales problemas de salud hoy en día, y es que afecta a entorno al 5,4% de la población española. Este tipo de problema de salud mental, además, se da en el doble de mujeres (7,1%) que en hombres (3,5%). Además, en el caso de ellas la gravedad de la depresión es hasta tres veces más común. [1]

 

Qué es la depresión

La depresión es uno de los trastornos de salud mental más comunes. Pese a algunas concepciones equivocadas, la depresión no consiste simplemente en sentirse triste o tener algunos días malos, sino que se trata de una enfermedad que se prolonga durante mucho tiempo y que interfiere gravemente con las actividades de la vida diaria. [2]

Es fundamental entender qué caracteriza la depresión y la diferencia de una tristeza normal. Por ejemplo, la pérdida de una persona querida, un despido duro o el final de una relación son situaciones que pueden crear mucho desasosiego, pero no necesariamente tienen por qué convertirse en una depresión. Existen algunas diferencias importantes entre una y otra [3]:

  • En un duelo, los sentimientos de tristeza pueden venir en momentos concretos, mientras que en una depresión se experimenta una falta de ánimo o interés durante la mayor parte del tiempo.
  • La tristeza que genera un duelo no tiene por qué afectar a la autoestima, mientras que en la depresión son típicos los sentimientos de inferioridad y autodesprecio.
  • La depresión puede generar ideaciones suicidas que normalmente derivan de sentirse inadecuado, no merecer vivir o la incapacidad de seguir viviendo con el dolor de la depresión.

 

Cómo surge la depresión

Normalmente, la depresión surge por una mezcla de diferentes causas que incluyen factores biológicos, psicosociales o de personalidad. También, en algunas ocasiones concretas, puede ir ligada a determinadas enfermedades como la enfermedad de Parkinson. [4]

La causa exacta de la depresión, a día de hoy, todavía se desconoce. No obstante, hay una serie de factores que parecen aumentar la predisposición de una persona a padecer este trastorno mental [2][3]:

  • Tener antecedentes familiares de depresión.
  • Estar expuesto de forma continua a un entorno de violencia, negligencia, abuso o pobreza.
  • Tener una personalidad ansiosa, pesimista o con poca autoestima.
  • Tomar ciertos medicamentos.
  • Consumir alcohol o drogas de forma habitual.

 

Qué se debe saber sobre los síntomas de la depresión

Detectar la depresión puede ser difícil incluso para el entorno de la persona. Una de las mejores maneras de contribuir a la prevención de la depresión es conocer bien sus síntomas. Estos pueden ser muy diferentes de una persona a otra, pero algunos de los más habituales incluyen [5]:

  • Sentimientos de tristeza, desasosiego, vacío o ganas de llorar.
  • Irritabilidad por asuntos aparentemente triviales.
  • Pérdida de placer o interés por actividades que antes se disfrutaban.
  • Cambios en el apetito, pérdida de peso o ganancia de peso.
  • Trastornos de sueño, insomnio o exceso de horas de sueño.
  • Libido reducida.
  • Fatiga y cansancio, incluso en actividades de poco esfuerzo.
  • Sentimientos de inferioridad y culpabilidad.
  • Dificultades para concentrarse o tomar decisiones, lentitud en el habla o el movimiento.
  • Pensamientos suicidas.
  • Problemas de salud sin aparente relación, como dolor de espalda o de cabeza.

 

En qué consiste el tratamiento desde la farmacia

La depresión es un trastorno que puede tratarse y hasta el 80-90% de personas responden bien al tratamiento [3]. El tratamiento adecuado para cada persona depende de las circunstancias y del tipo de depresión que se padezca, pero hay dos elementos fundamentales que pueden abordarse conjuntamente [4]:

  • Psicoterapia: la terapia suele ir orientada a mejorar la seguridad, confianza y autoestima, así como para brindar apoyo emocional. También es muy útil para aprender a corregir los pensamientos distorsionados y reducir la gravedad percibida de los problemas.
  • Tratamiento farmacológico: los antidepresivos, ansiolíticos y otros fármacos coadyuvantes pueden ayudar a mejorar el ánimo y aumentar las capacidades de lidiar con el día a día. El profesional sanitario puede recetar el medicamento que crea conveniente en función de las circunstancias de cada uno.
     

¿Riesgos de suicidio? Toma carta activa

Las personas con depresión pueden llegar a tener ideaciones suicidas o incluso planear o llevar a cabo intentos de suicidio. En caso de depresión grave, el entorno o familia de la persona debe tomarse cualquier indicio de comportamiento suicida seriamente. Algunas medidas que se pueden tomar son [5]:

  • Hablar directamente sobre la preocupación sobre el suicidio. Si la persona cuenta con un plan concreto, aumenta la posibilidad de un intento de suicidio.
  • Escuchar de forma activa. Es importante que la persona pueda expresarse libremente y sienta que sus sentimientos están siendo aceptados sin juicios de valor.
  • Buscar ayuda. Se puede visitar al médico o ponerse en contacto con un profesional experto en salud mental, así como avisar al entorno si es posible.
  • Proporcionar un teléfono de prevención. En España, está disponible el 024, una línea gratuita de atención a la conducta suicida.

 

Cómo combatir la depresión

Existe una serie de consejos que pueden ser útiles tanto para prevenir como para abordar casos de depresión[4]

  • Exteriorizar los sentimientos: expresarse con personas de confianza puede reforzar nuestro estado de ánimo.
  • Participar en sociedad: asistir a eventos sociales con otras personas ayuda a combatir el aislamiento y la soledad.
  • Hacer ejercicio regularmente: la práctica de actividad física habitual contribuye a mejorar la autoestima.
  • Cuidar la alimentación: es muy recomendable seguir una dieta equilibrada y saludable y evitar el consumo de estimulantes como el alcohol o la cafeína.
  • Practicar ejercicios de relajación, meditación o respiración a la hora de enfrentarse a determinadas situaciones de estrés.
  • Practicar una correcta higiene del sueño: mantener unos hábitos de sueño regulares, evitar las sustancias estimulantes antes de dormir, evitar aparatos electrónicos…
  • Poner atención a determinados síntomas: algunos indicios que pueden alertar son la pérdida de energía o interés, los cambios en el apetito o la ansiedad.
  • Solicitar ayuda profesional: ante casos de duda, es importante recomendar la visita a un especialista.

 

Descubre más:

Cómo combatir la ansiedad: 8 consejos para controlarla 

 

Referencias

[1] Cifras INE. Instituto Nacional de Estadística. Disponible en: https://www.ine.es/ss/Satellite?L=es_ES&c=INECifrasINE_C&cid=1259953225445&p=1254735116567&pagename=ProductosYServicios%2FINECifrasINE_C%2FPYSDetalleCifrasINE. [Acceso: 14/12/2022]

[2] Afecciones mentales: Depresión y Ansiedad. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Disponible en: https://www.cdc.gov/tobacco/campaign/tips/spanish/enfermedades/tabaquismo-afecciones-mentales-depresion-ansiedad.html [Acceso: 14/12/2022]

[3] What Is Depression? American Psychiatric Association. Disponible en: https://www.psychiatry.org/patients-families/depression/what-is-depression [Acceso: 14/12/2022]

[4] Depresión: Causas, síntomas y tratamiento. Clínica Universidad de Navarra. Disponible en: https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/enfermedades/depresion [Acceso: 14/12/2022]

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