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¿Cartera de servicios? No tengo más preguntas, señoría

Rafael Borràs, director de Comunicación y Relaciones Institucionales de Teva, recuerda una conversación sobre la importancia de los servicios farmacéuticos.

Rafael Borràs

Director de Comunicación y Relaciones Institucionales de Teva

Lun, 23/01/2023

En el podcast en el que me entrevistaban explicaba, a modo de repaso, mis inicios en el diseño de la cartera de servicios farmacéuticos profesionales.

El camino ha sido duro y tuvimos que sortear múltiples obstáculos: dudas sobre competencias profesionales, rencillas con otros profesionales sanitarios, administraciones que creían poco en nosotros… Pero, finalmente, hemos ido conformando una cartera de servicios realmente potente, basada en el conocimiento y, lo más importante, diseñada alrededor de las verdaderas necesidades de los pacientes.

Todos tenemos claro que la farmacia es un espacio de salud y, el farmacéutico, un profesional altamente cualificado y valorado y un punto de contacto cercano y fiable para ciudadanos, pacientes y sus familiares. Con todos estos componentes, el desarrollo de servicios que beneficien al paciente es una aportación de alto valor añadido a nuestro sistema sanitario, ya que la farmacia, aunque algunos no quieran verlo o reconocerlo, es una parte integrante de ese sistema sanitario público. La diferencia es que está gestionada privadamente, pero ofrece una prestación pública y está directamente implicada en el ecosistema sanitario.

Recuerdo una vez que un político de reconocido prestigio me preguntó: “¿Y eso de los servicios farmacéuticos, por qué? ¿Por qué tenéis que ofrecerlos? ¿Por qué tenéis que involucrarnos en temas que no tienen relación directa con el medicamento?”.

La respuesta fue muy clara: “Los farmacéuticos tienen una amplia formación en medicamentos, pero también en otras disciplinas y ámbitos sanitarios como es la salud pública o la prevención. El amplio conocimiento a través de una formación sanitaria tan transversal debe ser aprovechada por la sociedad. El farmacéutico tiene el deber de poner al servicio de los pacientes todo su conocimiento y contribuir a la mejora del estado de salud de la población. Todo ello sin olvidarnos de un modelo de capilaridad que ofrece, hasta en las ubicaciones más recónditas, una disponibilidad y accesibilidad inmediata a los pacientes y sus familiares y ello posibilita poder intervenir de forma rápida y eficiente.

Los servicios pueden ser ubicados en el área de la prevención de la enfermedad y la promoción de la salud, en el cribaje y la detección precoz y, también, en el buen uso de los medicamentos, con la clara intención de evitar problemas relacionados con los medicamentos y mejorar la adherencia a los tratamientos.

Los medicamentos, esa herramienta terapéutica que, bien usada, salva vidas y mejora la calidad de vida de muchos pacientes. Precisamente, aunque algunos servicios parece que no están tan focalizados en el medicamento en sí, lo que está claro es que todo lo que se haga para mejorar el estado de salud de los pacientes es un coadyuvante a los propios medicamentos. Los rodeamos de valor sanitario y los complementamos con acciones asistenciales que pueden beneficiar a los pacientes.

Hay tanto por hacer y lo hemos de hacer juntos, colaborando entre niveles asistenciales y entre profesionales sanitarios. Anteponer al paciente siempre”.

Su respuesta fue: “Me queda claro. No tengo más preguntas, señoría”.

 

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