¿Cómo afecta el calor a los medicamentos?
El calor puede afectar a los medicamentos de forma negativa: almacenarlos adecuadamente es fundamental para preservar su acción y poder utilizarlos de forma segura. Además, la toma de ciertos medicamentos puede agravar los efectos del calor sobre el cuerpo, como la deshidratación o el golpe de calor.
Cada vez hay mayor conciencia de la necesidad de protegerse de las altas temperaturas y la exposición al sol, especialmente en verano. Además de cuidar nuestra salud en verano, también se debe tener en cuenta cómo afecta el calor a los medicamentos y cómo la toma de ciertos fármacos puede empeorar los efectos del calor en nuestro organismo.
Los efectos del calor en los medicamentos
Si los medicamentos no se conservan correctamente, las altas temperaturas pueden tener un efecto perjudicial sobre algunos de ellos y su efectividad se puede ver comprometida. ¿Cuáles son y qué consejos debemos seguir para conservarlos mejor?
Los efectos del calor sobre los fármacos pueden ser muy diversos: se puede degradar el principio activo y la forma farmacéutica (el contenedor del principio activo; por ejemplo, la cápsula). Esto puede provocar que el efecto del medicamento se vea comprometido y, por ende, sea un riesgo para la salud.
Esto es especialmente importante en medicamentos sensibles al calor, como algunas cremas, óvulos, supositorios, insulinas o tratamientos que requieren refrigeración.
Los farmacéuticos de Atención Primaria Miguel Murcia y Mireia Hernández recuerdan que “es esencial respetar las indicaciones de conservación para garantizar la eficacia y seguridad de los medicamentos”. Cuando estas recomendaciones no se siguen adecuadamente, el tratamiento podría perder efectividad e incluso aumentar el riesgo de efectos adversos.
No todos los medicamentos requieren las mismas condiciones de conservación. Algunos deben mantenerse siempre refrigerados entre 2 ºC y 8 ºC, mientras que otros deben conservarse por debajo de 25 ºC o 30 ºC. También existen medicamentos que pueden mantenerse a temperatura ambiente porque han demostrado estabilidad incluso tras exposiciones temporales a temperaturas elevadas.
Aun así, desde la AEMPS recuerdan que las temperaturas extremas y sostenidas sí pueden afectar negativamente a ciertos tratamientos, especialmente si los medicamentos se almacenan en lugares inadecuados del hogar o durante desplazamientos.
Dónde guardar los medicamentos en verano
Durante los meses de calor es recomendable conservar los medicamentos en lugares frescos, secos y protegidos de la luz solar directa. La cocina y el baño no suelen ser espacios adecuados, ya que concentran humedad y cambios frecuentes de temperatura.
También es importante evitar dejar medicamentos dentro del coche, especialmente en el maletero o la guantera, donde la temperatura puede alcanzar niveles muy elevados en pocos minutos. En el caso de medicamentos refrigerados, los especialistas recomiendan utilizar embalajes isotérmicos refrigerados durante los desplazamientos, evitando siempre que el medicamento llegue a congelarse.
Por otro lado, los tratamientos que deben mantenerse por debajo de 25 ºC o 30 ºC pueden transportarse en embalajes isotérmicos no refrigerados para evitar el sobrecalentamiento.
Cómo detectar si un medicamento puede haberse alterado
El aspecto del medicamento puede ofrecer pistas sobre su estado de conservación. Si se observan cambios en el color, la textura, la consistencia o el olor, es preferible no utilizarlo y consultar con un profesional sanitario o con la farmacia.
Las formas farmacéuticas semisólidas o más sensibles al calor suelen ser las primeras en mostrar alteraciones visibles. Una crema separada, un supositorio deformado o un medicamento líquido con cambios de aspecto pueden indicar que el producto ha perdido estabilidad.
Medicamentos que pueden aumentar el riesgo durante las olas de calor
Además del impacto del calor sobre la conservación, algunos medicamentos pueden dificultar la adaptación del organismo a las altas temperaturas y aumentar el riesgo de deshidratación, agotamiento o golpe de calor.
La AEMPS advierte que ciertos tratamientos pueden alterar la hidratación, afectar la función renal o modificar la capacidad de termorregulación del cuerpo. Entre los medicamentos que requieren especial vigilancia durante las olas de calor se encuentran:
- diuréticos
- antiinflamatorios no esteroideos (AINE)
- antihipertensivos
- algunos antibióticos y antivirales
- determinados antidepresivos y antipsicóticos
- antihistamínicos
- algunos tratamientos para la diabetes o el colesterol
- medicamentos antiarrítmicos
Las personas mayores son especialmente vulnerables, ya que la sensación de sed suele disminuir con la edad y también puede reducirse la capacidad del organismo para regular la temperatura corporal mediante la transpiración.
Qué hacer si se toma medicación durante una ola de calor
Los organismos sanitarios insisten en que nunca debe interrumpirse un tratamiento por iniciativa propia debido al calor. Cualquier modificación de la medicación debe valorarse siempre junto al profesional sanitario, especialmente en personas polimedicadas o con patologías crónicas.
Antes de ajustar un tratamiento es necesario evaluar de forma completa el estado de hidratación, la tensión arterial, la función renal y el equilibrio electrolítico de la persona.
Durante los episodios de calor extremo también es recomendable:
- mantenerse bien hidratado
- evitar la exposición prolongada al sol
- permanecer en espacios frescos y ventilados
- revisar las condiciones de conservación de cada medicamento
- leer el prospecto y consultar las indicaciones del envase
- consultar con la farmacia o el equipo sanitario ante cualquier duda
La conservación adecuada de los medicamentos forma parte del propio tratamiento. Durante el verano, prestar atención a cómo se almacenan y transportan puede ser clave para garantizar que sigan siendo eficaces y seguros.
10 recomendaciones para prevenir los golpes de calor
- Mantén una buena hidratación a lo largo del día, incluso si no tienes sensación de sed. Es preferible beber agua y reducir el consumo de alcohol, bebidas con cafeína o azucaradas.
- Evita exponerte al exterior en las franjas de mayor temperatura, especialmente entre las 12 h y las 17 h.
- Ayuda a refrescar el cuerpo con duchas templadas o aplicando paños húmedos sobre la piel.
- Aprovecha las primeras y últimas horas del día para ventilar el hogar y mantén persianas o cortinas cerradas durante las horas de más calor.
- Opta por prendas ligeras, transpirables y de colores claros. También es recomendable utilizar sombrero y gafas de sol.
- Reduce el ejercicio físico intenso durante los momentos de temperaturas más elevadas.
- No dejes nunca a ninguna persona dentro de un vehículo estacionado, aunque sea durante poco tiempo.
- Utiliza ventiladores o sistemas de aire acondicionado, sobre todo en espacios donde permanezcan personas vulnerables.
- Vigila regularmente la temperatura corporal de bebés y personas mayores.
- Ante posibles síntomas de golpe de calor, busca atención médica de forma inmediata.
Referencias:
Medicamentos y calor. Agencia Española de Medicamentos y productos sanitarios. Ministerio de España. Disponible en: Medicamentos y calor [Acceso 18-06-2026]
El CGCOF advierte de que algunos medicamentos pueden agravar los efectos de la ola de calor. El Globalfarma. Disponible en: El CGCOF advierte de que algunos medicamentos pueden agravar los efectos de la ola de calor [Acceso 19-06-2026]
Calor extremo puede comprometer la eficacia de los medicamentos si se almacenan de forma incorrecta. Medicina y Salud Pública. Disponible en: Calor extremo puede comprometer la eficacia de los medicamentos si se almacenan de forma incorrecta [Acceso 18-06-2026]
Calor excesivo: cómo prevenir los golpes de calor y proteger la salud. Hospital Universitari de Bellvitge. Disponible en: Calor excesivo: cómo prevenir los golpes de calor y proteger la salud | Hospital de Bellvitge [Acceso 18-06-2026]