Consejos para la piel con rosácea

Para combatir la rosácea, el tratamiento se suele centrar en el control de los síntomas, con una combinación de cuidados de la piel y medicamentos recetados por el profesional de la salud. La rosácea aparece de forma recurrente, así que la duración del tratamiento depende de la gravedad de los síntomas.

Qué es la rosácea

La rosácea es un trastorno crónico que afecta a la piel de la cara, especialmente en las mejillas. Esta enfermedad causa un enrojecimiento de la piel y la aparición de granos y espinillas. Se trata de un trastorno más frecuente entre mujeres adultas y personas de piel clara. [1]

No hay cura conocida para la rosácea, pero no se trata de una enfermedad grave. Existen diversos tratamientos y métodos de prevención que pueden aliviar y hacer más fácil la vida de las personas con este problema de la piel. [1]

 

Tipos de rosácea

La rosácea se puede clasificar en tres estadios diferentes: [2] [3]

  • Rosácea eritematosa-telangiectásica (Estadio 1): Aparece en el centro de la cara y puede hacerlo de forma brusca. En este caso, la piel se suele inflamar mucho y ser muy sensible al tacto.
  • Rosácea pápulo-pustulosa (Estadio 2): También aparece en el centro de la cara, pero, en este caso, de forma menos intensa y con pequeños granos, especialmente en las mejillas.
  • Rosácea fimatosa (Estadio 3): La piel se engrosa debido a la degeneración de la dermis. Puede aparecer en la nariz, en los párpados, en la barbilla o en la frente.

 

Síntomas comunes de la rosácea

Hay que distinguir la rosácea de otros trastornos de la piel, como puede ser el acné. En la mayoría de los casos, la rosácea solo se da en la piel de la cara, e incluye síntomas como: [1]

  • Enrojecimiento facial frecuente.
  • Granos o espinillas, a veces con pus.
  • Picor.
  • Sensación de ardor en la zona.
  • Pequeñas líneas rojas debajo de la piel.
  • Inflamación de la nariz.

De manera menos frecuente, la rosácea también puede provocar problemas en los ojos, como enrojecimiento, sequedad y picor. También, la persona puede tener la sensación de tener arena en los ojos y los párpados pueden llegar a hincharse e inflamarse.

La rosácea no se diagnostica con ninguna prueba como tal, sino que un profesional sanitario la puede identificar en base a los antecedentes de estos síntomas y a un examen de la piel. No obstante, sí que se pueden realizar algunas pruebas para descartar otras enfermedades, como el lupus o la psoriasis. [4]

 

Tratamiento de la rosácea

Para combatir la rosácea, el tratamiento se suele centrar en el control de los síntomas, con una combinación de cuidados de la piel y medicamentos recetados por el profesional de la salud. La rosácea aparece de forma recurrente, así que la duración del tratamiento depende de la gravedad de los síntomas. [4]

Es posible que los profesionales sanitarios receten diversos medicamentos hasta encontrar un tratamiento efectivo. Estos medicamentos pueden ser tratamientos tópicos para reducir el rubor, antibióticos o medicamentos orales para reducir el acné. El tratamiento es más efectivo en las fases iniciales de la enfermedad, por lo que es muy importante aplicar un tratamiento precoz. [4]

En caso de embarazo o de lactancia, es muy importante consultar con el médico antes de iniciar el tratamiento. Algunos medicamentos, como es el caso de algunos fármacos orales para el acné, pueden interferir en el proceso de embarazo y provocar defectos de nacimiento graves. [4]

 

Cuidado de la piel para la rosácea

Al margen de los medicamentos, existen diversos tratamientos para la piel que pueden ser útiles para combatir la rosácea. Algunos métodos que se pueden utilizar son: [5]

  • Limpiadores suaves: se aplican dos veces al día.
  • Aguas termales: se pueden utilizar tras la limpieza o como producto de rescate.
  • Hidratación diaria: geles con ingredientes calmantes y propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.
  • Protección solar: fotoprotectores FPS 50+, también en días nublados. Además, es conveniente usar protección física, como sombreros o gorras.
  • Evitar exfoliantes químicos y/o mecánicos.
  • Mascarillas hidratantes: tienen propiedades calmantes y ayudan a restaurar la barrera de la piel.
  • Maquillaje corrector: se utiliza para neutralizar las rojeces gracias a sus tonos verdosos (tiene que ser compatible con la rosácea y no ser agresivo con la piel).

 

Causas principales de la rosácea

Una de las mejores estrategias para prevenir la rosácea es evitar posibles desencadenantes. Si bien no se puede eliminar completamente, sí que se pueden evitar, hasta cierto punto, los brotes de la enfermedad. Los principales son los siguientes: [5][6]

  • Factores ambientales como la exposición al sol, el calor, el frío o el viento.
  • Factores emocionales como la ansiedad o el estrés.
  • Factores hormonales como la menopausia o tratamientos hormonales.
  • Algunos medicamentos orales.
  • Realizar ejercicio físico intenso.
  • Tomar comidas y bebidas muy calientes, muy especiadas, quesos fermentados y bebidas alcohólicas.
  • Cosméticos que puedan ser agresivos en la piel.
  • Patologías asociadas como enfermedades cardiovasculares, migraña o hipervitaminosis D.

 

Consejos para prevenir y aliviar la rosácea

La rosácea está muy ligada a los hábitos y estilo de vida, así como a factores externos, por lo que la propia persona con rosácea juega un papel muy determinante en su propia salud. Existen una serie de consejos y hábitos saludables que se pueden seguir para reducir el impacto de este trastorno de la piel: [6]

  • En verano: evitar la exposición al sol, permanecer en entornos frescos y consumir bebidas frías.
  • En invierno: utilizar cremas humectantes para proteger la piel de la sequedad del frío y del viento y taparse el rostro con bufandas o pasamontañas.
  • Alimentos y bebidas: evitar la cafeína si afecta al estrés, las bebidas alcohólicas, los líquidos calientes, los alimentos picantes y los quesos fermentados.
  • Ejercicio: evitar el esfuerzo intenso.
  • Menopausia: en caso de sofocos, hay que tener a mano geles refrescantes.
  • Tratamiento psicológico: identificar las fuentes de estrés, gestionar la ansiedad, aprender ejercicios de relajación y mejorar la autoestima.
  • Tratar la piel con suavidad: evitar fregar la piel con fuerza al aplicar cosméticos o cremas, afeitarse con maquinilla eléctrica para no agredir la piel.

 

Descubre más:

Cómo tratar el “maskné” desde la farmacia 

 

Referencias

[1] Rosácea. Medline Plus. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/rosacea.html [Acceso: 07/03/2022]

[2] Consejos para la detección, prevención y tratamiento de la rosácea. Sanifarma. Disponible en: https://www.sanifarma.com/blog/cosmetica/consejos-para-la-deteccion-prevencion-y-tratamiento-de-la-rosacea [Acceso: 07/03/2022]

[3] Rosácea: revisión y nuevas alternativas terapéuticas. Elsevier. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-medicina-familia-semergen-40-articulo-rosacea-revision-nuevas-alternativas-terapeuticas-S1138359310002923 [Acceso: 07/03/2022]

[4] Rosácea. Mayo Clinic. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/rosacea/diagnosis-treatment/drc-20353820 [Acceso: 07/03/2022]

[5] Protocolos de actuación farmacéutica: rosácea. Consejo General de Colegios Farmacéuticos. Disponible en: https://www.farmaceuticos.com/wp-content/uploads/2021/03/2020-ficha6-rosacea.pdf [Acceso: 07/03/2022]

[6] Recomendaciones para pacientes con rosácea. Consejería de Salud, Junta de Andalucía. Disponible en: https://hcs.es/web/download_file.cfm?file=14475&area=2567&open [Acceso: 07/03/2022]

Comparte